Vecinos de Tarragona ocupan tres ambulatorios de la ciudad en protesta por el cierre nocturno

Vecinos de la ciudad de Tarragona han ocupado este jueves tres centros de atención primaria (CAP) de la ciudad, afectados por los recortes presupuestarios decretados por la Generalitat y que contemplan el cierre de los servicios de urgencias nocturnos a partir de septiembre.

En declaraciones a Europa Press, el portavoz de la Plataforma Ciudadana para la Defensa de los Derechos Públicos, Antoni Peco, ha explicado que las protestas en los CAP Bonavista, Sant Salvador y Muralles incluyen asimismo pernoctaciones en el interior de los centros.

"No queremos que se cierren", ha resumido Peco sobre las motivaciones de los manifestantes, que ha cifrado en cerca de 1.500 —medio millar por centro— entre las 20 y las 21 horas, el nuevo horario en el que los ambulatorios deben cerrar a partir de este jueves.

El portavoz de la plataforma ha explicado que la intención de ocupar los ambulatorios ha sido comunicada a la Conselleria de Gobernación, si bien ha descartado "temor" por los desalojos llevados a cabo por los Mossos d'Esquadra en cuatro CAP del Vallès este martes, y que han provocado una nueva ocupación por parte de usuarios y vecinos.

La Conselleria de Salud de la Generalitat, que ha anunciado este jueves su intención de seguir adelante con el plan de reestructuración de los servicios de urgencias para adaptarlos a la demanda real, no ha descartado por su parte nuevas peticiones para que intervengan los Mossos, al entender que las ocupaciones provocan disfuncionalidades en los centros sanitarios.

"Los centros los hemos pagados nosotros y los ocupamos con todo el derecho del mundo", ha terciado Peco, quien ha añadido que los manifestantes no tienen intención de provocar ningún desperfecto y pretenden cuidar al máximo las instalaciones.

Salud ha decretado hasta el momento el cierre del servicio de urgencias nocturno de 46 centros sanitarios de Catalunya —21 este mes de septiembre—, en el marco de un plan de reestructuración de las urgencias con el que pretende ahorrar unos 50 millones de euros.