Un jurado popular juzga desde este lunes al individuo que asestó más de 60 puñaladas a su pareja hasta matarla

Un jurado popular juzga desde este lunes al individuo que asestó más de 60 puñaladas a su pareja hasta matarla

Defensa alegará las atenuantes de celopatía, confesión voluntaria a las autoridades del hecho cometido y arrebato y obcecación

Un jurado popular juzgará, a partir de este lunes, a A.F.E., el individuo de 56 años y nacionalidad española que el pasado año mató a su compañera sentimental asestándole 48 puñaladas y 20 cuchilladas cuando se encontraban en el domicilio familiar que ambos compartían en la diputación cartagenera de Los Belones.

La vista oral, que se prolongará durante toda la semana en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, fue aplazada a mediados de septiembre al alegar el abogado defensor, Juan Francisco Pérez Avilés, "defectos en la constitución del jurado popular", ya que cuando se constituyó "no estaba la representación de la Abogacía del Estado".

A tenor de los hechos cometidos, la Fiscalía, según se desprende del escrito de conclusiones provisionales, pide 19 años de cárcel por un delito de asesinato para el acusado, mientras que la defensa lo rebaja a ocho y lo tipifica el hecho como homicidio, con las atenuantes de celopatía, confesión voluntaria a las autoridades del hecho cometido y arrebato y obcecación.

El letrado defensor ha reconocido "lo desgraciado de su actuación aquel día, que fue el más fatídico de su vida y que mató a la mujer que él más quería". Ha argumentado "una celopatía enfermiza que padecía, lo que le llevaba a no poder controlar sus impulsos"; una circunstancia que, según ha revelado, "quedará acreditada en el proceso a través de los médicos, psiquiatras y testificales pertinentes".

"Quedará acreditado que su actuación tiene también que estar moderada por un arrebato que le vino por un estado pasional que le hizo perder el control de los impulsos y el autocontrol de su capacidad volitiva y de su capacidad intelectiva", ha comentado el abogado defensor.

Igualmente, considera que "consta la colaboración absoluta, sincera, autoinculpatoria, con las autoridades desde el primer día que se presentó a la Guardia Civil de forma voluntaria y confesó su desgraciada conducta".

RELATO DE LOS HECHOS

Los hechos tuvieron lugar el pasado 26 de enero de 2011 a las 13.00 horas en la cocina de la vivienda familiar, situada en Los Belones, cuando la víctima comunicó al acusado su decisión de acabar la relación que ambos mantenían, según el relato del Fiscal.

En ese momento, el individuo cogió un cuchillo y la atacó con intención de acabar con su vida y comenzó a clavárselo de manera "brutal, salvaje, sistemática y de forma muy reiterada a pesar de los gritos de "socorro, me vas a matar" que la víctima daba y que pudieron oírse desde el exterior del domicilio.

El Fiscal considera que el individuo daba así cumplimiento las amenazas de muerte "tantas veces reiteradas" durante la relación, que se caracterizó desde el principio "por los celos, la dominación y la imposición de su voluntad sobre ella, lo que motivó que la mujer "deseara romper la relación".

El relato del Fiscal recoge que el acusado conoció en 2002 a la víctima, que se encontraba en ese momento separada y tenía una hija de un año. La pareja comenzó una relación estable de afectividad y convivencia, residiendo con la menor en diversos domicilios de La Manga y Mar de Cristal hasta que se instalaron en la vivienda de Los Belones el 15 de junio de 2010.

El individuo no aceptaba la ruptura sentimental y le manifestaba siempre que si no era para él "no era para nadie", al tiempo que le reiteraba "si me dejas, te mato". Por ello, la mujer continuaba con la convivencia.

El acusado le decía a diario insultos graves, al tiempo que no consentía que usara maquillaje y le molestaba que trabajase de cara al público, hasta el punto de que desde marzo a septiembre de 2010 la acompañaba y la recogía del lugar de trabajo para evitar que se relacionase con otras personas.

La situación se hizo tan insoportable para la víctima que, a finales de 2010, decidió comenzar una nueva vida con su hija, por lo que viajó a Noruega el 18 de enero de 2011 para ver las posibilidades de trabajo en el país y de matriculación de su hija, regresando el 22 de enero, aunque tenía miedo de la reacción del acusado cuando le comunicase su intención, añade el Fiscal.

Así pues, cuando la mujer se decidió a comunicar al acusado su decisión de acabar definitivamente la relación, éste cogió un cuchillo y la atacó "con la intención de acabar con su vida".

En total, como resultado de esta agresión, el individuo dio a su compañera en vida, al menos, 48 puñaladas que le causaron heridas inciso-contusas, dio otras 20 cuchilladas de menor intensidad. Las puñaladas ocasionaron en la víctima "un sufrimiento intenso, desproporcionado e inhumano", según el fiscal.

Una vez finalizada la agresión, el individuo se lavó la sangre en el cuarto de baño del domicilio, se cambió de ropa y salió a la calle, saludando a una vecina y compró dos cupones de la OID a una vendedora a quien preguntó tranquilamente si un cupón que había comprado en una fecha anterior había resultado premiado.

El cadáver de la víctima fue encontrado por la hija de ésta cuando volvía del centro donde estudia. A las 13.37 horas de ese mismo día, el agresor llamó por teléfono al marido de una prima de la víctima y le dijo: "ya la he matado. Ahora sí vais a correr toda la familia".

Dos días después de los hechos contactó con el cuartel de la Guardia Civil de La Unión para entregarse y reconocer la autoría de los hechos.