Afronta la "pelea más difícil" de su vida

LOS ANGELES (ESTADOS UNIDOS), 1 (EP/Reuters)

El boxeador Óscar de La Hoya, ex campeón mundial y olímpico, admitió estar luchando contra la adicción a la cocaína y el alcohol y dijo que busca reparar la relación con su esposa tras haber sido infiel.

De La Hoya, en su primera entrevista desde que abandonó una clínica de rehabilitación en Malibú, dijo a Univisión que su vida era un descontrol años atrás. "Es tan fuerte esta adicción. Fue una vida muy mala, una vida en donde no quería pensar en nada. Yo solamente quería estar de fiesta, estar en mi adicción", dijo.

El ex pugilista de 38 años, quien ganó una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, dijo que pensó en suicidarse en un momento en que todo parecía perdido. "Estaba fuera de control, en un punto me pregunté '¿valdrá la pena seguir viviendo?. Me sentía como que no tenía nada. Lo pensé, yo no soy capaz de ser algo así pero lo pensé", admitió.

De La Hoya, boxeador de raíces mexicanas pero nacido en Estados Unidos y de un eterno aspecto de ídolo juvenil, destacó que ha estado sobrio y sin consumir drogas por tres meses. También habló de sus dificultades con su esposa, Millie Corretjer, una cantante de origen puertorriqueño con quien tiene dos hijos. "Le fui infiel a mi esposa", confesó.

El deportista, oriundo de Los Angeles, agregó que la había engañado más de una vez y que estuvieron separados por un tiempo. "Yo ni quiero hablar de detalles pero sí, fue más de una vez. Yo tengo que trabajar todos los días para enseñarle que quiero estar con ella", añadió.

De La Hoya admitió que abusaba del alcohol y la cocaína y que comenzó a consumir la droga hace dos años y medio, para el tiempo en que se retiró del boxeo, aunque dijo que bebía desde hacía muchos años. También comentó que además de cumplir con el programa de 30 días se quedó otras tres semanas en rehabilitación para sentirse mejor preparado a su salida.

De La Hoya describió sus problemas de adicción como un "monstruo" y los comparó con los principales boxeadores que enfrentó en el pasado. "Pelée contra todos. Puedo nombrar a Manny Pacquiao, Floyd Mayweather, (Fernando) Vargas; puedo poner a todos mis rivales en el cuadrilátero y vencerlos a todos, pero esta adicción va a ser la pelea más difícil de mi vida", sostuvo.

De La Hoya terminó su carrera con un historial de 39 victorias -30 por nocaut- y seis derrotas. Desde su retiro, el estadounidense continuó vinculado al boxeo a través de su compañía Golden Boy Promotions. "Me siento como si alguien allá arriba me dio una segunda oportunidad en la vida. Esto es para mi como un entrenamiento para una pelea que nunca va a llegar", concluyó.