Diccionario de las madres, su lenguaje propio

Hablar con las madres puede llegar a ser toda un profesión, como la de los intérpretes o traductores; si no ¿qué se puede entender por "No me, no me... que te, que te...", pero en otras ocasiones la lógica que utilizan es aplastante: "Mamá, ¿qué hay de comer?? ¡Comida!" y por supuesto el más que conocido dicho de "con la comida no se juega".

Ellas son conscientes de que existe un problema de comunicación entre generaciones y su manera de dejarlo patente es "¿en qué idioma tengo que decírtelo?" y cuando el entendimiento brilla por su ausencia queda patente en otro mítica frase "que no te lo tenga que repetir".

Otras frases como "anda que me tienes contenta", "me cago en tu padre ahora que no me oye" o "¡tu hijo no me hace caso!" solo las puede decir una verdadera madre.

Ellas tienen sus propios tiempos

"Hasta la una, ni un minuto más" es lo que todos hemos oído de nuestras madres. Pero además tienen un extraño concepto del espacio y del tiempo porque ¿qué madre no te despierta a las 12:10 horas de la mañana diciéndote "venga, levanta que ya es la una de la tarde?". Y cualquiera le dice que no porque entonces ella te contestaría "mientras usted viva en esta casa, se hace lo que yo diga, si no, ya sabes donde está la puerta". Además sus "ya veremos" resultan una incógnita porque te preguntas ya veremos, pero ¿cuándo? Y ni que decir "ya es tarde, a dormir" o "qué horas son éstas de llegar".