Soraya y Aguirre en el congreso del PP de Madrid

Soraya y Aguirre en el congreso del PP de Madrid

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha criticado este sábado el llamamiento a los ciudadanos de algunos dirigentes socialistas para protestar contra los recortes, y ha dicho que si ella hubiera dejado el país como lo ha dejado el PSOE le daría "vergüenza salir de casa".

La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, hizo un llamamiento a los jóvenes de su partido, que este fin de semana celebran su congreso, para que salgan a la red y a la calle a expresar su oposición a las políticas "intolerables" del Gobierno de Mariano Rajoy.

Así lo ha manifestado la vicepresidenta durante su intervención en la jornada inaugural del XV Congreso del PP de Madrid, que esta tarde reelegirá a Esperanza Aguirre presidenta del partido regional. Sáenz de Santamaría ha tenido palabras de elogio para la líder de los populares madrileños. Le ha dado las gracias por "las medidas, por su firmeza, vanguardia, cercanía, saber estar en la calle y colocar a la Comunidad en la vanguardia de España y de Europa", ha afirmado. "Madrid ha ganado un lugar puntero en toda España, y eso se lo debemos" a ella, ha insistido.

Las críticas al PSOE han vuelto a centrarse en el anterior Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. "Algunos invitan y dicen que hay que salir a la calle. Si yo hubiera dejado el país como lo han dejado ellos, me daría vergüenza salir de casa", ha subrayado la vicepresidenta. Sáenz de Santamaría no ha querido hablar de la herencia recibida porque, en su opinión, no es necesario, ya que "las consecuencias de esa deuda son las que nos han colocado en esta situación".

"Este Gobierno está para hacer lo que hay que hacer, hay que tomar medidas", ha pronunciado la vicepresidenta. "El Ejecutivo lo puede hacer con su mayoría y el tiempo que nos han dado los españoles", ha coincidido Sáenz de Santamaría con el líder del PP, Mariano Rajoy, en su defensa de los recortes aprobados por el Gobierno.

En ningún momento ha mencionado la subida de impuestos, entre ellos el IVA, pero ha dejado claro que la situación es "peor de lo que se esperaba" y que para salir de la crisis es necesario, "por desgracia, hacer esfuerzos y sacrificios". Pese a ello, ha querido trasmitir un mensaje de optimismo y esperanza a las familias que no están pasando mal. "Viviremos meses difíciles, complicados. Va a costar mucho, pero la sociedad quiere salir adelante", ha apostillado.

Contra el déficit

Igual que en las economías domésticas, es imprescindible, ha dicho, cortar el déficit, porque cuando España deje de pagar deuda se podrá destinar ese dinero a la educación, la sanidad y los servicios públicos.

Ha pedido a la gente que está desempleada que confíe en el Ejecutivo de Mariano Rajoy. "A toda esa gente le pido confianza y le ofrezco el compromiso del Gobierno y del PP", ha exclamado, tras confesar que ella misma piensa cada mañana al levantarse lo duro que debe ser tener una familia y pensar en tener un empleo para darles lo que necesitan.

Se trata, además, de reformar todo lo que no funciona y de aprovechar la crisis para cambiar y modernizar todas las administraciones porque, a su juicio, los ciudadanos tienen derecho a conocer los contratos o los sueldos, por ejemplo. Ha insistido en la necesidad de que España sea competitiva, lo que implica "cambiar el mercado laboral y luchar contra el fraude en todos los ámbitos".

Así, ha dejado claro que el país no puede prescindir de los trabajadores de 50 años, porque "están en su mejor momento", ha resaltado la vicepresidenta antes de manifestar la conveniencia de acabar la reforma del sistema financiero para que haya crédito, especialmente para las pymes, porque "sin crédito no hay gasolina para la economía".

Tras insistir en la necesidad de reformar la educación y la sanidad, porque "aquí no sirven ni populismos ni electoralismos", Sáenz de Santamaría se ha referido al estado de las autonomías, que tiene que salir de esta crisis "más responsable y reforzado" a la hora de rendir cuentas.

Y para afrontar la crisis, el Gobierno, según su vicepresidenta, tiene varias cosas a su favor, entre ellas la estabilidad que le da la mayoría absoluta, pero sin renunciar a buscar consensos.