La nueva campaña de la Dirección General de Tráfico (DGT), que apuesta por el humor para advertir sobre los riesgos de distraerse al volante, ha provocado todo tipo de reacciones entre las asociaciones de víctimas.

El humorista Leo Harlem es el protagonista de tres monólogos en los que se usa el mensaje "Hay que estar a lo que hay que estar" para mostrar, en este caso, especial sensibilización y concienciación sobre los peligros que entrañan las distracciones al volante.


Las distracciones más comunes
Un total de 606 personas fallecieron en accidente de carretera en 2011 los que la distracción fue uno de los factores concurrentes. De hecho, cuatro de cada 10 accidentes tienen como factor concurrente la distracción.

Marcar un número de teléfono, enviar un mensaje por el móvil, manejar en marcha los sistemas de navegación, hablar por el móvil -incluso con manos libres-, fumar al volante y muchas otras son acciones que se realizan diariamente mientras se conduce y que son causa de accidentes.


Más controles
Durante las dos semanas que durará la campaña, los agentes de la Guardia Civil de Tráfico intensificarán los controles, con el intento de trasladar a la sociedad la imperante necesidad de mantener durante el tiempo de conducción la máxima atención.


Disparidad de opiniones
La campaña no ha dejado indiferente a nadie. Están los que apoyan esta estrategia como una forma de hacer reflexionar a la gente, pasando por los que se manifiestan sorprendidos, pero aseguran qué habrá qué esperar "por lo novedoso" a ver si funciona, a los más críticos, que han lamentado que se "trivialice con un problema tan grave".

El presidente de la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes DIA, Francisco Canes, que ha subrayado que los accidentes de tráfico son "un problema muy serio" y "a nadie se le ocurriría hacer una campaña de este tipo hablando de los niños que mueren de hambre ni de la violencia de género".

"Hay que hilar muy fino para hacer un anuncio en este tema en que puedas despertar una sonrisa, porque no se trata de despertar ninguna sonrisa, se trata de despertar una conciencia y una visión clara del problema, porque para hacer gracias están los programas de monólogos", ha subrayado. Canes ha cuestionado que se haya prescindido de los mensajes más duros, cuando "hasta ahora han funcionado" y ha insistido en que "no se puede trivializar con un tema de estos".


La presidenta de Stop Accidentes, Ana Novella, se ha mostrado menos crítica con la campaña, y aunque ha asegurado sentirse sorprendida por la apuesta de la DGT ha señalado que habrá que esperar a ver si la campaña consigue su objetivo.

"No está tratado como una broma, no se puede decir que estén burlándose de las consecuencias de actuar de esa manera, es una posibilidad más y si surte efecto, bienvenido sea", ha indicado Novella, quien ha insistido que, al tratarse de un enfoque "novedoso" y "diferente", habrá que darla un tiempo para ver qué efecto tiene.

La directora general de Prevención de Accidentes de Tráfico (PAT), Eugenia Domenech, se ha mostrado directamente a favor de la campaña. "El que se utilice el humor siempre que sea respetuoso no nos parece mal", ha indicado Domenech, que ha señalado que el humor puede usarse para "hacer reflexionar" a los conductores, para "llegar a la gente".

Ha indicado que los accidentes de tráfico "no es un tema de broma", pero no se ha mostrado contraria a utilizar el humor "siempre que se haga con el respeto". "En momentos difíciles como los actuales el poner humor a la vida siempre es bueno", ha indicado.