Elecciones en Asturias

Elecciones en Asturias

El recuento del voto emigrante asturiano podría decantar la balanza en los resultados de las elecciones autonómicas celebradas este domingo. O no. En eso confía FSA-PSOE, ya que históricamente el sufragio en el exterior ha dado su apoyo a los socialistas, y en esta ocasión podría otorgarle un escaño más quitándoselo a Foro Asturias. Así, los socialistas se quedarían con 17 escaños, que sumados a los de IU (5) y UPyD (1) darían la cifra de 23, es decir, mayoría absoluta en el parlamento regional. Ahora mismo, son Foro (13) y PP (10) los que suman esos 23 escaños. El desempate tendría lugar en la circunscripción occidental, según el secretario de Organización del PSOE asturiano, Jesús Gutiérrez, donde PSOE, Foro y PP tienen, cada uno, dos escaños. En total, según los datos de las listas de votación publicados por el Instituto Nacional de Estadística, hay 89.820 electores asturianos residentes en el extranjero y han sido aceptadas un total de 4.799 solicitudes de voto por correo. Otros han votado en urna. Tras la reforma de la Ley electoral, en 2011, existe la obligación de solicitar el voto rogado, es decir, que los residentes en el extranjero ya no reciben las papeletas de la junta electoral de forma automática, sino que tienen que pedirlas para que quede constancia de que quieren ejercer su derecho y evitar posibles fraudes. Eso se notó en las elecciones autonómicas y municipales del 22-M: solo participó el 4,2% de este electorado. Según los datos escrutados hasta el momento, cada escaño le ha costado 9.908 votos al PSOE en la circunscripción occidental. El Partido Popular ha sido la segunda fuerza más votada en dicha comarca, con 14.628 votos y el 26,31% de los sufragios (7.314 votos por cada escaño) por delante de Foro, que ha logrado 13.325 y el 23,97% (6.662 votos por cada escaño). No obstante, aunque el PSOE lograra el diputado que le falta para una hipotética alianza con IU y UPyD, la cosa no está nada clara: Ignacio Prendes, candidato de la formación magenta, ya ha dicho que ellos no son "la muleta de ningún otro partido" y que no firman "cheques en blanco". El PSOE, aunque no oculta sus ganas, opta por la prudencia y la "tranquilidad".