El 18 de abril del año 2004 fue un gran día para la historia de la democracia española: María Teresa Fernández de la Vega, jurista con una larga vinculación al PSOE, se convierte en la primera mujer en ser nombrada vicepresidenta del Gobierno. Así, esta valenciana de entonces 54 años pasaba a ejercer también como ministra de la Presidencia y Portavoz del Gobierno, cargos que ha desempeñado hasta el último momento con el mayor de los compromisos.