La ONU ha declarado la situación de hambruna en cinco regiones del sur de Somalia -concretamente en Bakool y el Bajo Shabelle-, una circunstancia que no se daba en este país desde 1992. Pero lo peor está por llegar, según la ONU, que estima que hay 3,2 millones de somalíes que necesitan ayuda inmediata para salvar la vida, para lo cual harían falta 1.300 millones de dólares. Somalia es considerado el epicentro de la hambruna. "Al igual que se necesita ahora ayuda alimentaria, tenemos que ampliar las inversiones en intervenciones sostenibles a corto y medio plazo que ayuden a los campesinos y sus familias a conservar sus activos y a continuar con la producción de alimentos", ha añadido el director general de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Jacques Diouf. La FAO ha solicitado 120 millones de dólares adicionales -casi 84,5 millones de euros- para el Cuerno de África, de los que 70 irán destinados a Somalia. El máximo organismo del fútbol mundial, FIFA, ha decidido donar un millón de dólares -unos 702.476 euros- en ayuda de emergencia para hacer frente a la crisis humanitaria que está asolando Somalia. Somalia es una de las tres regiones, junto a Afganistán y Sudán, que más tiempo llevan en crisis, alrededor de unos 30 años. Según la FAO, los índices de malnutrición se encuentran entre los peores del mundo (uno de cada cuatro niños somalíes sufren malnutrición extrema). Para poder cumplir con las necesidades urgentes en este país, Unicef reclama unos 42 millones de euros.