Respecto a la situación concreta en Kenia, Cruz Roja Española advirtió de que "más de 3,2 millones de kenianos necesitan ayuda inmediata debido a la peor sequía regional en 60 años, que está causando estragos en muchas partes del país". "Hace apenas cuatro meses, esta cifra era sensiblemente inferior, y entonces eran 2,4 los millones de kenianos que se enfrentaban a una situación especialmente dramática", destacó. Los más vulnerables de esta crisis, según CRA, son los niños. "Calculamos que hay cerca de 385.000 menores de cinco años que sufren de malnutrición aguda en el conjunto de una población de 39 millones de habitantes, de los que cerca de un 15% sufre algún tipo de discapacidad", declaró el delegado de Cruz Roja Española en Kenia, Diego Sánchez. La tasa de desnutrición es especialmente grave en Turkana, el distrito más noroccidental de Kenia, donde se ha producido el éxodo de millares de personas en busca de ayuda. "Hemos visto a personas que se desplomaban de hambre y agotamiento; muchas de ellas llevaban varios días sin comer", declaró el delegado de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, Alexander Matheou. En el mejor de los casos, según Cruz Roja, la situación humanitaria en las zonas afectadas de Kenia se puede calificar de "espantosa", pues las familias tienen que "luchar encarecidamente para cubrir necesidades tan básicas como la comida, el agua y los servicios de salud". "Debido a la merma de las fuentes de agua, las familias rurales consumen cada vez más agua sin tratar que recogen directamente en arroyos y ríos locales, exponiéndose al grave riesgo de contraer enfermedades que se transmiten por el agua como el cólera y el tifus", advirtió la organización. 2,4 millones de personas de las áreas de pastoreo del norte y noreste del país no alcanzan a cubrir sus necesidades de alimentación. Unicef estima que las necesidades financieras serán de unos 11 millones de euros.