Trabajando en la oficina

Trabajando en la oficina

Las compañías pueden poner en práctica muchas medidas para paliar los efectos negativos de la crisis: reducción de costes, creación de servicios low cost, internacionalización... ¿Pero son realmente efectivas para que una empresa alcance el éxito en un momento como el actual?

Una encuesta entre mil CEO —oficial ejecutivo en jefe u oficial superior— y directores generales de toda España, realizada por una consultora especializada en reducción de costes e incremento de la productividad, Setesca, detecta cuáles son las prácticas más habituales en las empresas que están logrando desarrollar con éxito su modelo de negocio.

- Las debilidades reales. Es importante asegurarse de que los directivos reconocen los problemas de la empresa. A veces es fácil perder la perspectiva.

- Hay que especializarse. Los departamentos deben estar orientados hacia la especialización. Así, se pueden suprimir los departamentos de soporte que únicamente aportan comodidad en la gestión pero no beneficios.

- Recorte inteligente. El núcleo de valor competitivo de una compañía no debe externalizarse, aunque sí reducirse.

- Cambio de gestión. Tendrá que ser el CEO el que marque un objetivo claro en el ahorro y utilizar herramientas como el benchmarking —buscar puntos de referencia para comparar tu compañía con otras— o el soporteexterno.

- Contratación inteligente. Las empresas de éxito buscan proveedores con estructuras totalmente optimizadas. Si una empresa se ha adaptado bien a la situación actual y ofrece una relación calidad/coste ajustada, tiene más posibilidades de conseguir clientes.

- Éxitos y errores. Hay que premiar la buena ejecución, como identificar y corregir la deficiente. Es necesario definir de forma clara los objetivos a alcanzar por cada uno de los empleados y explicitar los beneficios de una ejecución eficaz.

- Por otro lado, será vital disponer de métodos de corrección de problemas. La comunicación interna es vital en estos casos.

- Claridad y coherencia. Muchas empresas no explicitan claramente los criterios de gestión o, aún peor, los cambian de forma constante, creando desconcierto entre la plantilla. Tener unos principios empresariales bien establecidos y definidos no solo da seguridad, sino que es vital para lograr el éxito.