Viñeta de varios cavernícolas

Viñeta de varios cavernícolas

Si los profesionales de 20 minutos tuvieran acceso a una máquina del tiempo romperían la barrera de los siglos para codearse con los más VIP de la historia. Ninguno veranea hoy con Mick Jagger o Bill Gates, ciertamente, pero cunden las peticiones de encuentros –de tú a tú– con los genios. Viajemos...

Adolfina García haría el trayecto más largo. Un viaje de un millón de años atrás da para ensayar múltiples gruñidos con los que hacerse entender por barbudos neandertales. Adolfina quiere descubrir "cómo era el planeta cuando todo estaba 'salvajuno' y lleno de bichos ahora extinguidos". Si no se cruza con un jabalí gigante ni enferma por comer mamut, volverá para contarnos "cómo se vive sin redes sociales ni hipotecas".

Los que se decantan por ir a la EdadMedia son legión. Llenarían una flota entera de máquinas del tiempo. Al parecer, los trabajadores de 20 minutos también han sucumbido a Ken Follet. No se entiende si no que haya tantos dispuestos a viajar a una época en la que un tercio de la población europea murió de 'peste negra'. Los amantes del medievo, eso sí, piden convivir con caballeros y princesas en sus castillos, nadad del vulgo famélico. Diego Marín quiere ver "cómo los ingenieros, sin los medios actuales, hacían esas maravillas de catedrales" ¡Que las piedras no te chafen las vacaciones, Diego! El índice de siniestralidad laboral debía estar altísimo, por las gárgolas o los pináculos.

Jazz arrabalero

El segundo destino en el tiempo en volumen de visitas son los 'felices' años 20. Suena a jazz, sí, pero también a terapia escapista de un presente en crisis. La orgía creativa de esta década entre dos guerras atrae sobre todo a las mujeres. María Salgado quiere conocer a "Hemingway, Virginia Woolf, Joyce, Freud, Buñuel, Dalí, Lorca, Borges, Dos Passos o Scott Fitzgerald", vamos meterse en la peli sobre París de Woody Allen, mientras Raquel P. Ejerique prefiere adentrarse en tugurios arrabaleros a oír música y fumar "cigarrillos con boquilla".

Otros también se dejan guiar por sus pasiones... Cualquier Grecia pasada fue mejor y Daniel González la pide clásica: "Tierra de mitos, forjadora de artes, cuna de la democracia y alma de la filosofía en la que no existían ruinas, ni arquitectónicas ni financieras". Y Miren Mariño va a la Inglaterra victoriana. Precavida, no vagaría por "zonas oscuras" con "esos bonitos vestidos". Es curioso que casi todos los viajeros se quedan en Europa y muchos en Roma. Y aún hay quienes, como Josan Contreras, aspiran a patear en soledad la ciudad eterna. Tendrá que conformarse con ir 50 años antes de nuestra era "con turistas de la época, que también tendrán su punto".

Hay viajes   'a lo japo' -con escalas-. Adrián Cobos resolvería dos turbadores misterios con 500 años de distancia: la construcción de la cúpula de Santa María del Fiore y el inicio de la Sagrada Familia. Mientras,  Juan Carlos Avilés querría ser socio del 'chiflado' Da Vinci en su taberna Las Tres Ranas e invitar a un ducados a "Galileo, Servet, Erasmo, Copérnico...". Y, para viaje surrealista el de Vanessa Esteban: "Retrocedería a la semana en que nací". Eso sí es visitar el 're-nacimiento'.

Cambiar la historia

Israel Álvarez cuenta que iría directo al 3 de febrero de 2004, "registraría la palabra Facebook y esperaría pacientemente a que Mark Zuckerberg se forrara para demandarlo por plagio". ¡Morro, ¿eh?! Y la razón de Antón Márquez nos produce un nudoenla garganta... daría lo que fuera por transportarse al día anterior de que su hermano falleciese en un accidente de coche, para avisarle  "de que no se montase" o sugerirle cualquier otro plan.

Luego están los que cogen la autopista hacia el futuro mientras mascan dudas sobre este convulso presente. Diana Sánchez viajaría 60-70 años adelante, a poner un ojo en su hija y otro en "si hemos avanzado algo o, como parece, vamos hacia atrás". Nicolás M. Sarriés "viajaría 200 o 300 años. Con un poco de suerte la sociedad habrá evolucionado en todo su potencial".

El último en subir a la máquina del tiempo será Jaime Sánchez. Envió su respuesta un día tarde, pero pidió ir marcha atrás 24 horas y así poder participar. Concedido: billete directo a la Isla de Pascua a pasar una semana con los rapanuis.

Siguiente pregunta: ¿Qué harías si heredaras de golpe 1.000 millones?

¿Cómo nos cambia el dinero? ¿Seríamos más generosos o más caprichosos? Preguntamos a tres famosos qué harían si les lloviera semejante fortuna. El escritor Marcos GiraltTorrente asegura: "Donaría un poco, gastaría otro poco y la mayor parte la invertiría para asegurarme de que en el futuro mi hijo, de tres años, tenga una educación acorde con sus capacidades".

La actriz Inma Cuesta, abrumada "eso es mucho, mucho, mucho dinero" abriría comedores sociales para "la gente que no tiene trabajo". Y ¿se daría algún capricho? "Quizás un viaje, pero nada que no pueda asumir ahora".

El cantante de Celtas Cortos, JesúsCifuentes montaría "una gran fiesta" después de superar el "shock" y decidir con su gente a qué destinar tanto millón.

¿Y tú? ¿Qué harías si heredaras mil millones de euros? Cuéntanoslo. Manda tu respuesta a preguntadelmillon@20minutos.es o en Twitter #preguntadelmillon. Asegúrate de poner tu nombre y edad, para aparecer en el próximo número.