Groenlandia

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Groenlandia podría derretirse por completo y de manera irreversible si el calentamiento global alcanza los 1,6 grados centígrados, según un estudio de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y del Instituto Potsdam (Alemania).

La investigación, realizada por el departamento de física de la Tierra II de la UCM y científicos del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK), confirma que el casquete polar es más vulnerable al calentamiento global de lo que se pensaba.

En esta investigación se han utilizado simulaciones por ordenador de la capa de hielo de esta región y su clima, calculando la evolución de la isla durante los anteriores ciclos glaciares y el futuro de su capa de hielo.

Por ello, esta nueva estimación del umbral crítico de temperatura para la supervivencia de la isla es más fiable que las anteriores.

De acuerdo con el estudio, actualmente el calentamiento global es 0,8 grados centígrados superior a la temperatura existente en los niveles preindustriales.

Hasta ahora, estudios anteriores situaban el deshielo de Groenlandia en un aumento de la temperatura aproximado de 3,1 grados, un cálculo que, según esta investigación, es "optimista".

Además, el estudio advierte que, aunque el clima volviese a su estado preindustrial, el deshielo anterior impediría un nuevo crecimiento del casquete polar en esta isla.

Según estimaciones del estudio la fusión del hielo groenlandés podría contribuir a un aumento del nivel del mar de varios metros, lo que afectaría a millones de personas que viven en la costa.

Su hielo desapareció por completo hace 400.000 años

El hielo de Groenlandia y del oeste de la Antártida se derritió por completo hace 400.000 años, en una época cálida en la que el nivel de las aguas subió entre seis y trece metros, según otro estudio publicado estos días en la revista Nature.

La investigación analizó el hielo de estas regiones y permitió obtener mucha información sobre los últimos cientos de miles de años, gracias a la paleoclimatología, una ciencia que en los últimos años ha cobrado importancia porque sus hallazgos permiten calcular mejor el impacto del cambio climático en la superficie terrestre.

Hasta ahora se creía que el nivel de las aguas había subido más de veinte metros, pero el último estudio concluyó que fueron entre seis y trece, según el análisis a cargo de un equipo de geólogos de la Universidad de Columbia, en Nueva York. Según los científicos, hasta ahora se estimaba que en el Pleistoceno, época en la que se produjeron cuatro glaciaciones intercaladas con períodos más cálidos, el nivel de las aguas en las islas Bahamas y Bermudas se incrementó más de veinte metros en comparación con el actual, debido a una subida de las temperaturas.

Sin embargo, los expertos estudiaron el relieve costero de estos archipiélagos y concluyeron que el crecimiento de las aguas hace 400.000 a 410.000 años fue menor de lo pensado.

En la Antártida, donde en algunas zonas la masa de hielo alcanza los cinco kilómetros de espesor sobre su superficie rocosa, los hielos se extienden más allá de los límites del continente y forman extensas capas sobre las grandes bahías del océano Antártico.

El aumento, según los cálculos de Maureen Raymo, paleoclimatóloga de la Universidad de Columbia y autora principal del artículo, debió oscilar entre seis y trece metros y se produjo en gran parte porque las capas de hielo de Groenlandia y la costa oeste de la Antártida se "colapsaron", es decir, se derritieron por completo.

En cambio, las capas de hielo del este del continente resistieron mejor el aumento de las temperaturas, ya que en esta región la masa de hielo es mayor y se ha comportado de forma más estable frente a las variaciones del clima a lo largo de la historia. Esta diferencia entre regiones se debe a que en Groenlandia y la costa oeste de la Antártida "el clima no es tan frío como al este y son zonas más próximas a un océano de aguas cálidas", explicó Raymo.

Según la experta estadounidense, estos nuevos cálculos permitirán predecir de forma más precisa cómo el cambio climático actual afectará al nivel de las aguas en los próximos años. En este sentido, Raymo indicó que, aunque sus estimaciones son menores que las que se mantenían hasta ahora, "una subida del nivel del mar entre seis y trece metros en la actualidad sería desastrosa para nuestra sociedad".

En el presente, las capas de hielo de Groenlandia y del oeste de la Antártida son también las dos que se derriten a mayor velocidad, según distintas mediciones llevadas a cabo por satélite, subrayó Raymo.

Sin embargo, tal y como pasara en el Pleistoceno, la capa del este de la Antártida vuelve a resistir mejor el aumento global de la temperatura terrestre, pese a que los geólogos siguen preocupados por la pérdida de hielo que se ha producido en sus regiones costeras en los últimos años.