El entrañable Gandalf en El Señor de los Anillos es un actor con una larga trayectoria de cine y de teatro a sus espaldas que le ha permitido ganar Oscar, Globos de Oro o premios Tony. Pero también es uno de los que más se ha involucrado con el colectivo gay desde que en los 80 reconociera serlo al enfrentarse a una medida de Margaret Tatcher que prohibía hablar de la homosexualidad en las escuelas.