Un convoy de periodistas internacionales, entre los que se encontraban la envidad especial de El Mundo, y un cámara de TVE fue tiroteado por un gadafista cerca de la ciudad de Misda, a unos 200 km al sur de Trípoli. El autobús, fletado y escoltado por leales a Gadafi, se acercaba a un campamento improvisado de supuestos refugiados de los bombardeos aliados en la zona. Al llegar, un grupo de niños se acercó al vehículo. Al poco, aparecieron tres hombres armados. Uno de ellos comenzó a disparar contra el autobús cuando los periodistas comenzaban a bajar del vehículo. Los guías de Gadafi dijeron entonces que el hombre que disparó contra el autobús era un beduino "ofendido por el intento de los periodistas que filmar a sus mujeres". Sin embargo, se barajaba la teoría que apuntaba a que los disparos fueron planeados por el propio régimen gadafista para intimidar a los periodistas internacionales, según informa El Mundo.