La Mambra Negra es otra de las serpientes más venenosas del mundo. Mide alrededor de dos metros y medio, aunque algunos ejemplares crecen hasta los cuatro y medio. Su nombre se debe al color del interior de su boca. Es una de las serpientes más rápidas del mundo ya que puede moverse a una velocidad de 16 kilómetros por hora, y su mordedura hace efecto en apenas cinco minutos. Muy agresiva.