Testigos de Jehová


El tercer presidente de la secta fue Nathan H. Knorr. El emprendió la traducción de la Biblia Versión del Nuevo Mundo, añadiendo, suprimiendo y adaptando lo que le interesa. Fomentó la difusión de las revistas Atalaya y Despertad, del apostolado puerta a puerta, las visitas domiciliarias y congresos. Knorr muere en 1977 y Frederick W. Franz pasó a ser el siguiente presidente. No obstante, ellos no admiten haber sido fundados por Rusell. Afirman que ya existen en el Génesis; el primer Testigo habría sido Abel.
Defienden que son la única Iglesia verdadera, mientras que las otras son obra del diablo. Convencidos de ello usan el proselitismo visitando de dos en dos las casas, insistiendo y tratando de adoctrinar a los que les escuchan. Se encuentran muy preparados en los medios propagandísticos, y usan gran número de emisoras editoriales. Una de las ideas importantes de los Testigos es la preocupación por la Segunda Venida de Jesucristo. Se encuentran presentes en más de 159 naciones. Son anticomunistas y antifeministas.


