Iglesia de Cristo Científica

Mary Ann Morse Baker fundó la Ciencia Cristiana. Nacida en Bow (New Hampshire) en 1821, perteneció a la Iglesia Congregacional. De carácter inquieto y débil salud y obsesionada por la doctrina calvinista de la predestinación incondicional, Mary prefería no salvarse si sus hermanos se condenaban. Comienza a estudiar la Biblia para encontrar respuestas a sus inquietudes y problemas. Llega a una conclusión fundamental para su futura tesis: la fe en la medicina es la base para sanar.
En 1862, muy enferma, adoptó las ideas del Dr. Quimby, quien atribuía un origen espiritual a todas las enfermedades y aconsejaba tratarlas espiritualmente. Mary siente tales ideas como doctrina revelada. Poco después se sintió curada de una lesión producida por una fuerte caída, gracias a la fuerza del espíritu. A partir de entonces descubrió el principio de la Ciencia Cristiana, aunque el médico que la atendió desmintió la gravedad de su accidente.



