Marcha laica 'antipapa'

Marcha laica 'antipapa'

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha avalado en una sentencia la prohibición de la Delegación del Gobierno en Madrid de permitir la manifestación convocada para el próximo Jueves Santo por la Asociación de Ateos y Librepensadores y por la Asamblea Vecinal La Playa de Lavapiés que iba a discurrir por este barrio de Madrid capital. En una sentencia, la Sección Novena desestima los recursos presentados por estas asociaciones contra la resolución dictada el 20 de marzo por la institución que dirige Cristina Cifuentes.

Los magistrados estiman que se debe dar preferencia a las manifestaciones religiosas de estas fechas y al respeto a las mismas. Por ello, entienden que está debidamente justificada la restricción del derecho de reunión y manifestación (artículo 21 de la Constitución Española) por ser proporcional la medida adoptada.

La Sala esgrime que el día de Jueves Santo es una de las festividades clave en la religión católica no sólo por la celebración de actos litúrgicos en el interior de iglesias, sino por actos externos como son las procesiones. "La festividad del día hace que los católicos acudan en mayor número y con mayor frecuencia a los lugares en que la festividad se celebra, existiendo, asimismo, la costumbre católica de visitar esa tarde y en la mañana del Viernes Santo diversas iglesias.

Posibilidad de conflictos

En su resolución, la Delegación prohibió la marcha "por su evidente voluntad de provocación" a los católicos, "sin perjuicio de que se comunique otra fecha en la que no concurran las circunstancias expuestas en la resolución". En 2011, los propios convocantes pospusieron su marcha hasta un mes después de la Semana Santa al prohibir la Delegación, como ahora, su intento de manifestarse en Jueves Santo.

La presente resolución se basa, entre otros motivos, "en la necesaria protección del derecho fundamental de libertad religiosa de los católicos que tradicionalmente celebran en esta zona sus procesiones de Semana Santa y en la existencia de razones fundadas de alteración del orden público, con peligro real para la integridad física o moral de las personas, y la integridad de bienes públicos o privados". La marcha de 2011 fue pacífica y durante la misma no se registraron incidentes.

La prohibición de la manifestación atea por parte de la Delegación se produjo un cuarto de hora después de que la plataforma por la libertad religiosa 'Más Libres' entregara a la delegación del Gobierno más de 31.000 firmas, recogidas por Internet en tan sólo una semana, pidiendo dicha prohibición.