Ciclismo de montaña

Press Association
Un ciclista en acción en el circuito olímpico de bicicleta de montaña de Londres 2012.
Ciclismo de montaña
Originalmente un pasatiempo para norteamericanos en busca de emociones fuertes, el ciclismo de montaña se ha convertido rápidamente en uno de los deportes más apasionantes del programa olímpico.
Los corredores muestran una actitud casi temeraria en las carreras, con poca preocupación por su propia seguridad a altas velocidades sobre terrenos variados y exigentes.
Los retos se presentan en cada recoveco de la carrera campo a través, por ejemplo obstáculos rocosos, subidas empinadas y descensos técnicos; todo esto mientras los corredores pugnan por la mejor posición durante la carrera.
La salida masiva y el formato de "primero en llegar a la meta" implican que los ciclistas de montaña solo tienen una oportunidad de hacerlo bien y esto aumenta la intriga para los espectadores, que pueden estar cerca de la acción a lo largo de un circuito que consta de áreas boscosas y de praderas.
La emoción empieza desde el principo, cuando todos los corredores hacen su salida al mismo tiempo con el objetivo de conseguir la mejor posición, cosa que con frecuencia provoca colisiones y bajas.
Cincuenta competidores participan en la carrera masculina en los Juegos Olímpicos y 30 en la carrera femenina, y el primer corredor que llegue a la meta será declarado ganador.
Como las carreras duran entre una hora y media y dos horas, la concentración es un factor clave, ya que los mejores corredores ponen a prueba sus aptitudes para manejar la bicicleta y su resistencia hasta el límite.
Igualmente importantes son las bicicletas de montaña de alto rendimiento que se utilizan para la competición. Deben ser lo bastante resistentes para enfrentarse al accidentado terreno, pero al mismo tiempo suficientemente ligeras para poder escalar y generar velocidad sin esfuerzo.
Fue en la década de 1970 cuando se desarrollaron nuevas bicicletas resistentes capaces de superar los terrenos más accidentados y esto les dio a los ciclistas mucha mayor libertad para dejar las calles y salir de las carreteras.
El deporte tuvo su inicio en California, EE.UU., pero su popularidad pronto se extendió a Europa y Australia. Siete años después celebrarse el primer campeonato mundial de bicicleta de montaña en Estados Unidos, tuvo lugar el primer campeonato mundial de bicicleta de montaña, en 1990.
Poco después, el creciente atractivo del deporte en todo el mundo fue reconocido cuando hizo su debut olímpico en Atlanta 1996, y ha formado parte de los Juegos desde entonces.
El francés Julien Absalon y la italiana Paola Pezzo ya han conseguido varios títulos olímpicos consecutivos durante sus carreras deportivas y son dos de los nombres más reconocibles del deporte.
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