Actualizado: 19/04/2012 | Por pa.press.net

Los 5 mejores partidos clásicos en la Eurocopa



Michel Platini de Francia derecha celebra el gol de la victoria en la prórroga

Michel Platini de Francia (derecha) celebra el gol de la victoria en la prórroga

Francia 3 Portugal 2 (Semifinal, 1984, en la prórroga)

La selección francesa, dirigida por el magnífico Michel Platini y jugando en casa, fue el equipo más destacado de la Eurocopa 84 pero casi fracasan en una vibrante semifinal.

Los portugueses fueron sus rivales sorpresa en los cuartos de final y parecía que no iban a causar muchos problemas en Marsella cuando Jean-François Domergue abrió el marcador para los anfitriones.

Pero Portugal se resistió y forzó la prórroga tras equilibrar el partido con un gol de Rui Jordao a los 74 minutos.

Cuando el mismo jugador volvió a marcar a los ocho minutos de la primera parte de la prórroga, la técnicamente excelente Francia parecía a punto de romperse.

Sin embargo, los hombres de Michel Hidalgo demostraron que tenían sustancia además de estilo cuando Domergue empató con su segundo gol del partido.

Parecía que todo se iba a decidir en la tanda de penaltis pero Francia encontró tiempo para un último ataque in extremis. El incansable Jean Tigana se coló entre la defensa de Portugal y centró para que Platini marcase el dramático gol del triunfo.

Francia continuó hasta la final, en la que derrotó a España con un 2-0 y otro gol de Platini, que terminó el torneo con un total de nueve, un récord que todavía se mantiene.

Alemania Occidental 2 Checoslovaquia 2 (Final, 1976, Checoslovaquia ganó 5-3 en la tanda de penaltis)

Checoslovaquia se coronó campeona de Europa en Belgrado después de que el dramático final se decantase a su favor gracias a un escandaloso toque de habilidad en la tanda de penaltis.

Pocos apostaban por Checoslovaquia frente a la poderosa Alemania Occidental, campeona de Europa y del mundo, pero dominaron las primeras fases del partido y se adelantaron en el marcador merecidamente con dos goles de Jan Svehlik y Karol Dobias.

Alemania Occidental acortó distancias con una excelente volea de Dieter Muller antes del descanso y presionó hasta el final.

Ivo Viktor realizó una serie de impresionantes paradas que les mantuvo por delante, pero finalmente Checoslovaquia se resquebrajó cuando Bernd Holzenbein remató de cabeza a la salida de un corner en el minuto 89.

No hubo goles en la prórroga y eso significaba que esa sería la primera final de un torneo internacional importante que se decidiría en la tanda de penaltis.

La oportunidad de ganar de Checoslovaquia llegó cuando Uli Hoeness falló el cuarto lanzamiento de los alemanes.

Antonin Panenka tenía la responsabilidad y no dio muestras de sentir la presión cuando encaró al legendario Sepp Maier, batiéndole con un audaz lanzamiento.

Fue un penalti que pasaría a la historia pero también fue la última vez que Alemania ha sido derrotada en una tanda de penaltis.

Holanda 2 República Checa 3 (Fase de grupos, 2004)

Vladimir Smicer completó un sensacional regreso de la República Checa con el gol de la victoria en los últimos minutos ante una extraordinaria selección holandesa en un apasionante partido en Aveiro.

El partido estuvo abierto desde el inicio y la República Checa desperdició dos mágníficas oportunidades antes de que un remate de cabeza de Wilfred Bouma pusiese por delante a Holanda durante cuatro minutos.

Parecía que los holandeses iban a controlar el partido cuando Ruud van Nistelrooy marcó el segundo 15 minutos más tarde, pero la República Checa respondió rápidamente cuando Milan Baros dio una asistencia a Jan Koller.

Holanda estuvo a punto de recuperar su ventaja de dos goles cuando Edgar Davids disparó al palo pero, después de una impresionante serie de ataques por ambas partes, la República Checa empató por medio de Baros.

Esta vez fue Koller quien dio la asistencia, parando el balón con el pecho para pasárselo al delantero del Liverpool, que acabaría llevándose la bota de oro del torneo.

Entonces los holandeses sufrieron un golpe cuando John Heitinga fue expulsado por una segunda tarjeta amarilla y Pavel Nedved hizo temblar la madera antes de que Smicer decidiese el clásico a los 88 minutos.

Dinamarca 2 Alemania 0 (Final, 1992)

Dinamarca se convirtió en el campeón más improbable después de realizar un torneo de ensueño con una sorprendente victoria sobre Alemania en Gotemburgo.

Dinamarca ni siquiera se había clasificado para la fase final y sus jugadores ya se estaban preparando para las vacaciones veraniegas cuando Yugoslavia fue excluida por motivos de seguridad debido al conflicto de los Balcanes.

Dinamarca no solo aceptó la invitación sino que rompió todos los pronósticos al llegar por sorpresa a la final.

Después de superar a Holanda en la tanda de penaltis en la semifinal, se esperaba que encontrasen la horma de su zapato en Alemania, pero fue el momento en el que dieron lo mejor de sí mismos.

El centrocampista John Jensen, que se había convertido en un héroe de culto por no marcar goles en el Arsenal, abrió el marcador cuando batió a Bodo Illgner tras un pase de Flemming Povlsen.

Después tuvieron que defenderse con uñas y dientes, ya que el ataque germano, especialmente Jurgen Klinsmann, disparó una y otra vez a su portería.

Pero el portero del Manchester United, Peter Schmeichel, tuvo uno de sus muchos días de inspiración y lo paró todo.

Alemania solo pudo lamentarse por su incapacidad cuando Kim Vilfort sentenció el partido a 12 minutos del final.

Alemania 3 Turquía 2 (Semifinal, 2008)

Philipp Lahm marcó un gol en el último suspiro en Basilea para derrotar finalmente a una decidida Turquía en un final de partido frenético que les dio acceso a la final.

Turquía pensaba que al menos había forzado la prórroga después de que Semih Senturk equilibrara el marcador a los 86 minutos.

Eso podría haber sido lo menos que merecían después de una actuación entusiasta en la que corrieron lo indecible, obligando a Christoph Metzelder a despejar un balón que ya entraba en su portería al comienzo.

Colin Kazim-Richards hizo temblar el larguero y después el poste por segunda vez en 22 minutos para lograr el primer gol. Esta vez Ugur Boral estaba cerca para atrapar el rebote y Semih y Mehmet Aurelio estuvieron cerca de doblar la ventaja.

Finalmente Alemania despertó mediada la primera parte cuando Bastian Schweinsteiger consiguó el empate en un contragolpe y desde ese momento ambos equipos se repartieron las oportunidades.

Miroslav Klose puso a Alemania por delante a los 79 minutos, pero la mayor parte del drama estaba por llegar, ya que Semih dio esperanzas a los turcos para que Lahm acabara con ellas de forma agónica.