Dando ejemplo (y contraejemplo)
Comencemos esta entrada felicitando a los aficionados españoles al fútbol. La alegría que ayer les dio su equipo es una de esas que no se prodigan, y que no está al alcance de cualquiera. Sin ir más lejos, los españoles que seguían este deporte hace treinta años no podían ni soñar con un triunfo así. No sólo por el tercer título consecutivo, sino por la brillantez de esa final en la que el juego de los hombres de Vicente del Bosque hizo parecer pequeña e incompetente a la selección que sólo unos días atrás se había desembarazado de un conjunto tan formidable como Alemania.
Ejemplo número 1. El centro de diseño de Seat en Martorell (Barcelona). Uno de los más avanzados de Europa, en avanzadilla tecnológica del diseño de automóviles. Contar con esa instalación, y con los cientos de ingenieros que trabajan en ella, ha tenido resultados palpables para la marca española. No es ajena la labor de este centro de diseño a la nueva imagen, la notable estilización y la calidad de los últimos modelos de Seat, que se ha traducido en un éxito comercial dentro y fuera de nuestras fronteras y en una mejora muy notable de la percepción del consumidor. Gracias a los coches que han salido de aquí, empezamos felizmente a recordar como cosa de un pasado lejano los tiempos en que los Seat eran vehículos de estética pobre y acabado precario. Es legítimo preguntarse para qué quiere el señor Artur Mas apostarlo todo a la baza ladrillera y cutre de Eurovegas, en lugar de trabajar para que Cataluña avance por esta senda que ya ha abierto.
Ejemplo número 2. El Centro de Investigación Médica Aplicada de la Universidad de Navarra, en Pamplona. Cuatrocientos investigadores trabajando en cuatro líneas de investigación médica orientada a la aplicación terapéutica inmediata de sus hallazgos. Con una mezcla de financiación pública, a través de programas estatales o europeos, y privada, sin olvidar la vía de autofinanciación que representan las patentes generadas. Un esfuerzo que tiene efectos indudables en el nivel que alcanza la universidad impulsora en la formación de sus licenciados y doctores y también en el prestigio de la clínica a ella asociada. Y sobre todo, en tiempos en que otros centros de investigación médica avanzada se quedan sin recursos, una fórmula que permite mantenerse en vanguardia, sin las servidumbres de otros modelos científicos anclados en la subvención pública y por tanto vulnerables a los vaivenes de las finanzas del estado o las comunidades autónomas, que en épocas de vacas flacas abocan al recorte y a la atención a lo perentorio frente a lo trascendente.
Ejemplo número 3. El centro de diseño de EADS en Getafe (Madrid). La aeronáutica es uno de los pocos sectores industriales en los que podemos presumir de estar en vanguardia, y esta instalación, donde se realizan diseños para el Airbus y otros aviones de transporte (incluidos aviones para el reabastecimiento en vuelo, como el que se ve en la fotografía, y que destinado al Reino Unido se pone a punto aquí en España) puede considerarse una de las emblemáticas. Los ingenieros que trabajan aquí, y que también se cuentan por cientos, son un ejemplo de ese empleo de calidad y de valor añadido que deberíamos crear, reteniendo el talento de quienes lo desempeñan, en lugar de expulsarlo para que sea aprovechado en otras latitudes, como hacemos con tantos otros. De que podemos y sabemos hacerlo, y de que el resultado son productos competitivos y en primera fila tecnológica a nivel mundial, es prueba la cartera de pedidos de EADS, cuyos aviones surcan todos los cielos del globo.
En el extremo contrario, el del contraejemplo, comportamientos como los que revela esta noticia. Con la debida prudencia, porque la gravedad de los hechos exige una investigación y en la medida en que implicaría conductas penalmente castigadas debe partirse del derecho constitucional a la presunción de inocencia, si la imputación se confirmara, no habría vuelta de hoja. La señora de la foto debería dimitir o ser cesada de forma fulminante. Porque si lo que hasta aquí hemos contado son ejemplos de cómo hacer las cosas, utilizar para fines particulares la información obtenida en el ejercicio del cargo es un ejemplo de cómo no se hacen. Y que no haya sido la primera vez, y que en tal vicio hayan incurrido otros (o todos) no es excusa. No más chapuzas, no más desmanes.
Lorenzo SilvaMadrileño de 1966, nómada vocacional. Ha sido auditor de cuentas, asesor fiscal, abogado y algunas cosas aún más inconfesables, pero desde antes de cumplir los catorce escribe historias. Al final ese vicio se impuso y lo hizo, sobre todo, cuentista y novelista. También escribe libros de ensayo, guiones de cine y TV, artículos en prensa, reportajes sobre crímenes, guerras y viajes y, en fin, este blog.
"La vida es tan inconmensurablemente grande y profunda como el abismo de estrellas que hay encima de nosotros. Sólo podemos mirarla a través de la pequeña mirilla de nuestra existencia, aunque con ella sentimos más de lo que vemos. Por eso es esencial mantenerla siempre bien limpia".
Franz Kafka
- @chuchencio Saludo de vuelta, excelente montaje
- @FusaDiaz Con un madridista (pequeño)













