Curro no lo haría
Han querido los hados adversos que en esta cruda semana de agosto nos abandonara Sancho Gracia. Actor recio y rotundo que para tantos que entonces éramos niños encarnó para siempre al bandolero romántico, ese Curro Jiménez que socorría a los necesitados y aterraba a los poderosos. Era Curro un fuera de la ley como Dios manda, implacable con sus enemigos pero siempre galante con cualquier moza bien plantada que se cruzara en su camino, amén de contenerse, en el uso de la violencia, cuando su oponente estaba indefenso. Incluso si era el peor canalla, al que siempre permitía armarse de una faca antes de entrar en reyerta con él.
Aquel Curro Jiménez, el héroe de nuestra infancia, nunca habría asaltado un Mercadona acogotando a sus inermes dependientas, o llegando incluso a zarandearlas, ni habría aducido para ninguno de sus robos el término burocrático “expropiación”. No, nuestro Curro Jiménez robaba y a mucha honra, sin buscarse eufemismos, y buscaba de preferencia a quien tenía el poder y los medios para defenderse, porque lo que le ponía era burlar esas defensas y dejarlo en pelota.
Bien es verdad que ese Curro televisivo era reflejo poco veraz del auténtico Curro Jiménez, Francisco López Jiménez, o el barquero de Cantillana, como también se le llamaba. El Curro real ni tuvo edad para luchar en la Guerra de la Independencia contra los franceses (nació en 1820), ni era tan noble y galante, sino uno más de aquellos penosos bandidos de la penosa España del XIX, residuo medieval de un país que entre los caciques y los aventureros sin escrúpulos (a menudo, para colmo, confundidos en el mismo individuo) ni levantaba ni podía levantar cabeza. Un salteador de caminos que no dudó en hacerse carlista sin el menor motivo ideológico, tan sólo porque le convino, y que como los demás de su especie se distinguía por su inusitada violencia, principal arma para intimidar a sus víctimas. Aquellos bandoleros no sólo no tenían empacho en atacar a las mujeres, sino que no era infrecuente que desahogaran sus ardores acumulados en el monte en la carne de las indefensas cortijeras (no necesariamente las dueñas del cortijo, también sus criadas).
Nada que ver, en todo caso, las andanzas de estos forajidos (justicieros o villanos, a gusto del consumidor) con la hazaña de José Manuel Sánchez-Gordillo y su partida, al asaltar esta misma semana dos supermercados. Que el alcalde de Marinaleda y diputado autonómico se limitara al diseño de la operación y la maniobra de distracción, no merma, por cierto, su responsabilidad.
Hay una gran diferencia con Curro Jiménez, o con el Pernales, por citar a otro de aquellos bandoleros. Una diferencia que atestigua la foto del Pernales que puede verse más abajo (cuando Curro, la fotografía no había llegado aún a España). Aquellos bandoleros, viles o heroicos, no robaban parapetados tras una inmunidad parlamentaria ni bien provistos con uno o varios sueldos públicos, como Sánchez-Gordillo. Lo hacían viviendo como ratas a la intemperie y jugándose la vida.
A Curro lo abatió el sargento Lasso, de la Guardia Civil, un mal día de noviembre de 1849. Al Pernales, junto a su compadre el Niño del Arahal, que lo acompaña en la foto, lo envió al otro barrio la certera puntería del guardia Codina, un abrasador día de agosto de 1907.
Al señor alcalde, no está de más resaltarlo, no le pasará nada de eso. No pretenda, pues, impresionar a nadie. Su gesto es una niñería sin peligro ni gloria, que sólo sirve para asustar y violentar a unas empleadas desvalidas y que no resuelve ninguno de los problemas que tiene planteados la sociedad española, incluido el de la injusticia en el reparto de la riqueza y del coste de la crisis. De nada sirve y lo último que procura es que paguen esos ladrones de guante blanco a los que, como él mismo dice (por una vez con razón) nadie obliga a responder de sus crímenes.
Postdata del 14 de agosto: Para quienes se sientan tentados de dar por buena la biografía del Curro Jiménez histórico que contiene la Wikipedia (basada exclusivamente en un arriesgado artículo de prensa), conforme invita a hacer uno de los comentarios a esta entrada, les recuerdo que existen otras fuentes, en este caso mejores. La mía es la "Historia de la Guardia Civil" en 7 tomos de Francisco Aguado Sánchez (tomo 1, páginas 265 y siguientes). Contiene multitud de datos y una completa teoría sobre el fenómeno del bandolerismo hispano, ya que fue la Guardia Civil la que lo erradicó, en apenas diez años, de 1844 a 1854, aunque bandoleros aislados subsistieron hasta bien entrado el siglo XX.
Postdata del 17 de agosto: Sí que colea este asunto, a juzgar por los comentarios. No voy a responder a las descalificaciones (nunca, lo aclaro para quienes pretendan una respuesta) y os agradezco el apoyo a los que lo mostráis, pero tampoco me parece más que una noticia como otra cualquiera, y a estas alturas ya bastante amortizada. Sólo aclaro que me limito a escribir las entradas en el blog, no censuro ningún comentario (no tengo siquiera acceso a ellos) ni pido que lo hagan. La gestión de los comentarios la hacen los responsables del portal con arreglo a su política, que creo que todos los que entran aceptan cuando se dan de alta. Gustará o no, pero hay que ser consecuente con los propios actos.
Pero.. cuanto facha queda todavía en España...!!! y que mala es la ignorancia!!
seguid así viendo programas basura , leyendo estas basuras de noticias de cotilleos y seguireis sin enteraos.
El Curro Jiménez interpretado por Sancho Gracia sería acusado de terrorista, de delincuente peligroso, por un gobierno conservador como el que tenemos, y sus fechorías serían orquestadas y agrandadas por esa panda de 'periodistos' vendidos a las grandes empresas que están detrás de los periodicos.Sería vendido hasta de antipatriota, se organizarían debates a su costa en 'intereconmías', Veos 7, todos esos canales que se han roto la camisa por defender a los trabajadores que sudan y se manchan las manos(lo digo irónicamente)... porque como dijo inteligentemente Malcom X si ves la Tv ( y yo añado si lees según que comentarios periodisticos) acabas amando a los opresores y odiando a los oprimidos.
Son los mismos que se tragan esas mentiras (orquestadas como noticias por los 'periodistos') de lo importante y solidario que es que se bajen el sueldo el rey o los diputados.Eso no es nada, es vender paja, es dar un titular para idiotas que no se enteran..
La pasta se la ha llevado entre otros: bankia,os acordais cuando se les dió dinero a los bancos para que así tuvieran credito para las pequeñas y medianas empresas y bla, bla...? ay! que risa, quien protesta de los anti -Gordillo por eso?todos los que se han jubilado en esos bancos prodridos a precio de oro, todos los que han pretendido hacerse de oro prestando dinero con la contrucción, todos los que han favorecido las empresas de sus amigos, todos los que una vez fuera del gobierno se colocarán en grandes empresas en puestos importantes por haber hecho favores cuando estaban en el gobierno.Sueldos vitalicios? por supuesto, pero lo que no puede ser es que Martin Villa esté de pez gordo de Endesa, o Zaplana, o...
Lorenzo SilvaMadrileño de 1966, nómada vocacional. Ha sido auditor de cuentas, asesor fiscal, abogado y algunas cosas aún más inconfesables, pero desde antes de cumplir los catorce escribe historias. Al final ese vicio se impuso y lo hizo, sobre todo, cuentista y novelista. También escribe libros de ensayo, guiones de cine y TV, artículos en prensa, reportajes sobre crímenes, guerras y viajes y, en fin, este blog.
"La vida es tan inconmensurablemente grande y profunda como el abismo de estrellas que hay encima de nosotros. Sólo podemos mirarla a través de la pequeña mirilla de nuestra existencia, aunque con ella sentimos más de lo que vemos. Por eso es esencial mantenerla siempre bien limpia".
Franz Kafka
- @chuchencio Saludo de vuelta, excelente montaje
- @FusaDiaz Con un madridista (pequeño)













