En Carolina del Norte, Estados Unidos, son bastante conservadores, o al menos eso se desprende de prohibiciones como que nadie puede visitar a su amado por la noche, es ilegal practicar sexo en el patio de una iglesia, si se hace el amor en casa hay que seguir únicamente la postura del misionero y cerrar las cortinas o si una pareja de amantes se registra en un hotel como matrimonio, automáticamente adquieren esa condición.