Uno que renuncia (Guardiola)... y 5,6 millones (de españoles) que no pueden elegir.
Una amiga me decía esta mañana: "el único español que tiene el puesto de trabajo asegurado (porque, a estas alturas, ya ni el rey) y va y renuncia a él". Hablaba, por supuesto, de Pep Guardiola quien, mientras escribo estas líneas, está anunciando que deja el Barça. Le sustituye Tito Vilanova. Hoy no os vais a librar de ver repetida la imagen del dedo de Mou en el ojo del ya nuevo entrenador blaugrana. Bueno, entrenador desde la próxima temporada.

Pero hoy, lo siento, no se trata de Guardiola. Sé que es la noticia que va a abrir los informativos (con permiso de la cadera del rey, que también tiene su miga). Pero este viernes la verdadera noticia son los que no pueden elegir: de esos 5,6 millones de españoles que están en el paro. Los datos de la EPA, la encuesta de población activa, son terribles.
Lo más grave: hay un millón setecientas mil familias en nuestro país que tienen a todos sus miembros en el paro. 1.700.000 familias. No somos ni siquiera capaces de imaginar la catástrofe que supone.
Hoy más que nunca es posible pasar, en pocos meses, de tenerlo todo (empleo, vivienda, alimento) a no tener nada. Se pierde el trabajo. Uno. Dos y así hasta todos los miembros laboralmente activos de la familia. Se acaban las prestaciones. Se deja de pagar la hipoteca (porque hay que elegir entre hipoteca o comer). Llega el embargo. Y a la calle. De ser clase media a vivir bajo un puente. Y encima te vas al puente con una deuda pendiente con el banco: la hipoteca que falta por pagar no se liquida con la entrega de llaves (es la dación en pago) sino que el banco estima cuál es el valor actual de la casa, normalmente muy por debajo del valor de la hipoteca que se pidió, y la diferencia es lo que los desahuciados tienen que seguir pagando. Debajo de un puente.
Esta semana el futbol ha desatado las más encontradas pasiones. Ha exaltado ánimos hasta el infinito. Ha provocado la manifestación colectiva de alegría/enfado/decepción más grande en meses. O años, porque no recuerdo haber visto a tanta gente en las calles desde esa final del Mundial de Sudáfrica.
Fijaos en twitter, ahora mismo la red social más ácida y reivindicativa. Cuando empieza el partido (Liga, Champions o UEFA League) entra en un estado semi-catatónico en el que los tweets se ven arrastrados por la pasión al balompié. 90 minutos en los que el futbol es Dios.
Y ni crisis, ni paro, ni política, ni religión. Los tweets más agresivos, insultantes y desagradables los he recibido al hablar de futbol. Nada exalta más los ánimos y las pasiones primitivas. ¿No creéis que es hora de cambiar?
Feliz (es un decir) viernes.
Hasta mañana.
cuando se habla de fútbol, ya no hay ni crisis, ni paro y todo está perfecto.
Me caías bien como periodísta, escucharte y verte en el telediario, pero desde que leo tu
blog, ya entiendo porque puedo decir que aunque a tí te pueden ir bien las cosas, te dás cuenta de las miles de personas que estamos en el paro y sus consecuencias.
Me disculpo si no he hecho bien en dirigirme de tú, en vez de Vd.
La verdad es que me expreso mejor en catalán, pero hay que ser persona, hoy y siempre.
Saludos
El hecho de que en el futbol se ganen cifras millonarias, es por lo menos, inmoral y anti ético, por mucho que la gente se empeñe en defenderlo. Debería ser un oficio o trabajo, u ocupación com o otra cualquiera.
La responsabilidad, es principalmente del que es capaz de mantener el negocio del futbol, el aficionado, que puede pagar también precios desorbitado en entradas de reventas, increible, increible.
Alucino ver como los hombres hacen verdaderos negocios de sus hobbies, viendo a 11 tío correr detras de un balón, logran divertirse y convertirlo en el negocio del siglo.
A lo mejor el futbol,tiene de positivo que es lo único que mueve masas,y que cuando hay partidos como los de esta semana,la gente conoce más a los "manolos",que el nombre del ministro de economía o de trabajo.Como dices tú la crisis afecta a 5 millones y un poco más de medio de parados y lo que preocupa es que sólo dan 11 mil entradas en no se que país de Europa para ver a los atléticos.Y ahora salta Mou con que necesita 7 refuerzos,que los saque del INEM.Y que los clubes de futbol como si de un autónomo se tratara,tuvieran las mismas obligaciones fiscales.Y discrepo contigo en que no tengas valor con tu cadena para no comentar nada en contra de Belén Esteban,el Gran Hermano y la telebasura.Y no quiero que se sientan ofendidos los que lo ven.
Seguimos con lo del otro día: Panem et circenses. Que actualizado vendría a ser fútbol y Belén Esteban.
Y, mezclando los dos temas de hoy te sorprendería ver cómo personas que están solicitando su prestación reaccionan ante el tema del fútbol, pareciendo que le va la vida más en lo segundo que en lo primero.. Yo está semana lo he visto.
Que pagan los club la deudas, que las entradas y las retrasmisión si las cobran al momento. Miserable desde el gobierno que le interesa más mantener la liga que la enseñanza. Los club son privados y no deben recibir dinero público que en españa sierran empresas que son las que dan trabajos y mueve la economía y no reciben ayudas
Muy bien. ¿es que los españoles comemos de los noventa minutos de futbol?.Eso parece.
Mientras tanto, el politico de turno, haciendo sus reformas marianas al dictado de la alemana, que con su mala politica de austeridad, está destruyendo uno por uno todos los paises del euro, maldito euro.
Estaran encantados los politicos, mientras se habla de futbol, nosotros hacemos, o jodemos.
GRACIAS de un simple donde los haya.
Carme ChaparroPeriodista. Apasionada de la comunicación.
Presentadora y editora de Informativos Telecinco fin de semana. ¡Sábados y domingos a las 3 de la tarde y a las 9 de la noche!
Además: blogger de Msn.es, columnista en Mujer Hoy, InStyle y GQ.
Experta en formación de portavoces y gestión pública de crisis.
Y, desde hace unos meses, en el trabajo más importante de mi vida: mamá.
Sígueme en twitter: @carmechaparro
Suena fácil. Una hora de información en directo. Imágenes, sonidos y dos presentadores en plató. Pero no todo es lo que parece. Lanzar al aire un informativo es una aventura apasionante con muchas horas de trabajo y mucha gente dejándose la piel. La ley número uno de la televisión dice que siempre hay problemas, pero lo importante es que no se noten en casa. Os invito a esta aventura al otro lado de la cámara. Encendemos el piloto rojo, el regidor da la señal, cuenta atrás y empezamos. Gracias por leerme. Espero vuestra compañía.













