Concha Velasco // Concha Velasco (Gtresonline)

Concha Velasco esctrena en Madrid "Yo lo que quiero es bailar", un espectáculo dirigido por José María Pou que recorre la carrera de la actriz, sus éxitos y sus fracasos.

La actriz, que el próximo mes cumplirá 73 años reconoce que ya es el momento de tomarse la vida de otra manera.

"Ahora las cosas de una en una y poquito", explica. Poder dedicarse a "las pequeñas cosas de la vida" es lo que más desea en estos momentos: "Tomar una cerveza, ir al cine, conocer el nuevo Mercado de San Miguel, recoger a mi nieto del cole...", y con este espíritu se enfrenta a este espectáculo dirigido por José María Pou, en el que la ectriz confiesa que tiene "fé ciega en él".

En este montaje hay ante todo una "reivindicación del papel de la mujer", señala Concha Velasco asegurando que también cuenta cosas personales "pero hasta un punto" y aclarando que "no se trata de un monólogo" sino de una función "llena de sorpresas, luces y música". "Hacerla ha sido un encaje de bolillos", reconoce la actriz.

Si algo tiene claro es que nunca deseó no ser artista. "Empecé a dejar de ser niña muy pronto y eso me ha marcado toda la vida, me ha hecho que sea tan fuerte que ni siquiera yo me permito una debilidad. Ahora quiero recuperar la ternura", confiesa.

Concha Velasco considera que, tal y como están las cosas, el teatro tiene menos puntos débiles que el cine. "A pesar de la subida del IVA la gente seguirá viniendo al teatro. Al público español le gusta mucho. Es el país en el que se hace más teatro de todo tipo y el público sigue siendo fiel. Pero el cine no puede sostenerse por sí mismo sin ayudas" recuerda.